¿Es la repostería casera más saludable?

reposteria casera saludable

Determinadas fechas del año están inevitablemente vinculadas a la gastronomía propia de cada país, región o pueblo. Y de forma muy particular, los dulces forman parte importante de estas tradiciones. Cuando elaboramos estos dulces de forma casera, solemos pensar que son más saludables y nutritivos. ¿Es la repostería casera más saludable que la industrial?

Aún se conserva en muchas casas la tradición de cocinar los dulces que nos recuerdan nuestra infancia. En pocos días se celebra la Semana Santa, fecha muy relacionada con dulces como son los pestiños, torrijas, flores fritas, etc. Dulces caseros que por no sé muy bien qué razón, relacionamos con cualidades saludables y le adjuntamos beneficios diferentes a la repostería industrial.

Los dulces y repostería en general, ya sea casera o no, se consideran productos de consumo ocasional. En cualquier pirámide nutricional, así nos lo indican. Esto quiere decir que podemos disfrutar de ella de forma puntual, es decir; en algún momento al mes, pero no de forma cotidiana. Ni mucho menos. Es habitual pensar que, por el hecho de elaborar repostería casera, es más saludable y que por tanto podemos abusar de este tipo de dulces. 

Los principales ingredientes de cualquier producto de repostería casera suele contener: azúcar, harina, aceite o mantequilla, miel,…es decir, ingredientes con un alto valor calórico y en su mayoría con poco valor nutricional. Es cierto que la pastelería industrial puede contener algunos ingredientes que consideremos más químicos o de menor calidad que los que nosotros podamos incluir en nuestras elaboraciones. Pero, al fin y al cabo, los ingredientes principales van a ser -en esencia- lo mismos.

Aun así, es posible elaborar una repostería más saludable. Tan sólo tenemos que adaptar las recetas con ingredientes realmente saludables. Es cierto que cualquier modificación hará que no sepa igual que la original pero estaremos añadiendo un aporte más sano que merece la pena. En ese sentido estas recomendaciones pueden servirte para hacer más sana tu repostería:

  • Sustituir las harinas refinadas por su versión integral o avena triturada, mucho más nutritivo, con más proteínas y fibra.
  • Modificar las recetas de repostería frita, haciéndolas al horno o a la plancha.
  • Sustituir total o parcialmente las harinas por frutos secos triturados. Más calóricos, pero mucho más ricos en nutrientes que, además, se han asociado favorablemente a dietas de pérdida de peso. 
  • En general, reducir todo lo posible el azúcar de una receta. No recurrir al azúcar integral, moreno, de caña, panela, miel o siropes, pensando que son más saludables. Siguen siendo azúcar a pesar de que puedan llevar una mínima cantidad extra de nutrientes.
  • Emplear fruta natural madura o en compota casera para endulzar y añadir jugosidad a las masas. 
  • Recurrir a las verduras y otros vegetales naturalmente dulces y jugosos, como la remolacha, la calabaza, el boniato, el calabacín o la zanahoria.
  • Utilizar aromas naturales para compensar la falta de azúcar, como vainilla, especias, zumo de naranja, ralladura de limón, hierbas aromáticas, etc.
  • Sustituir parte de las grasas por yogur natural, queso fresco, tofu, plátano o aguacate. 
  • Emplear sólo cacao en polvo 100% natural sin azúcar.

Si te apetece elaborar un dulce saludable, puedes encontrar en nuestro blog recetas como estas:

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