Reducir el consumo de sal en la dieta

Reducir el consumo de sal en la dieta

La creciente producción y consumo de alimentos elaborados están llevándonos, de forma generalizada, a un cambio en nuestro modo de alimentarnos. Los alimentos procesados contienen una gran cantidad de grasas saturadas, ácidos grasos trans, azúcar y sal. Muchas veces hemos escuchado que la sal puede ser perjudicial para la salud si se consume en exceso. Por eso, hoy vamos a detenernos en este último ingrediente: la sal y vamos a hablar del por qué debemos reducir el consumo de sal en nuestra dieta diaria.

El consumo de sal se ha disparado enormemente a consecuencia de la incorporación de alimentos precocinados en la dieta diaria. Estos incluyen los alimentos que ya vienen cocinados y sólo tenemos que dedicarles unos minutos para tenerlos a punto para comer.

Estos productos, por lo general, tienen un elevado contenido en sodio con el propósito de potenciar su sabor. Pero como consecuencia está provocando el aumento del consumo de sal en nuestra dieta.

La sal es la fuente principal de sodio y se asocia con la posibilidad de:

  • sufrir hipertensión
  • mayor riesgo de cardiopatías y accidentes cerebrovasculares.

Es importante saber que el sodio es un nutriente esencial necesario para mantener el volumen plasmático, la transmisión de los impulsos nerviosos y el funcionamiento normal de las células. Pero en exceso, tiene consecuencias nefastas para la salud.

En particular, la hipertensión arterial. El sodio se encuentra en estado natural en diversos alimentos como la leche, la carne y los crustáceos pero, principalmente, suele estar presente en grandes cantidades en los alimentos elaborados como el pan, los productos cárnicos elaborados. snacks, salsas, etc. 

Actualmente, el 80% de la población española, consume el doble de sal de la que recomienda la OMS. Según la organización mundial, lo recomendable sería no superar los 5 gramos de sal al día, es decir una cucharilla de postre, en el caso de los adultos. En el caso de niños, a partir de 2 años la cantidad no debe superar los 2 gramos.

Sin embargo, puesto que la industria alimentaria conoce la afinidad que nuestro paladar tiene con los sabores salados, ofrece una variedad de alimentos -incluidos alimentos para bebés- con un alto contenido en sodio. Es por ello por lo que debemos ser especialmente cuidadosos en la selección de alimentos que componen nuestra dieta y la de nuestra familia.

Recomiendo que si quieres reducir el consumo de sal en la dieta, evitemos al máximo las comidas ya preparadas. A veces en productos aparentemente saludables como pueden ser platos de verduras ya listos para comer, sus ingredientes pueden ser nada recomendables.

Un producto cuyo contenido en sal supere 1gr de sal por 100gr de producto podemos descartarlo por considerar que es superior a la ingesta recomendable diaria. Evidentemente, es imposible poder calcular con exactitud cuanta cantidad de sal tomamos a lo largo del día. Pero lo que sí podemos hacer es utilizar el sentido común.

Cuantos más alimentos sin procesar y cocinados por nosotros incluyamos en nuestra alimentación, menos posibilidades tendremos de excedernos con este peligroso ingrediente. Eso sí, también hemos de inculcar en casa el hábito de reducir el consumo de sal en la dieta, intentando añadir la menor cantidad posible de este ingrediente en nuestros platos.

Hagamos que nuestra salud sea una prioridad en nuestra vida.

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