Recomendaciones para unas vacaciones saludables

Recomendaciones para unas vacaciones saludables

El tan deseado verano ya está aquí. Es tiempo de descanso, ocio y tiempo libre. Todo ello hace que nuestro comportamiento cotidiano varíe y sea diferente a la realidad del resto del año. Por supuesto, nuestra forma de alimentarnos y nutrirnos en este periodo vacacional también se ve alterado. Por eso, os dejamos por aquí estas recomendaciones para que tengas unas vacaciones saludables.

En esta época no debemos dar rienda suelta a un cambio radical en nuestra forma habitual de alimentarnos. Una dieta equilibrada en verano debe nutrirnos, mantenernos hidratados y no llevarnos a ganar peso. Es cierto que durante el verano puede resultar más complicado que de costumbre llevar una dieta acorde con nuestras necesidades nutricionales: cenas, comidas, salidas, vacaciones… Los extras se multiplican en verano y, si no le ponemos freno, lo que en un principio son un extra se puede acabar convirtiendo en la norma.

Por ello, en la época estival es fundamental llevar una dieta saludable. Así debemos buscar siempre la opción más sana frente a aquellos alimentos que más nos apetecen pero que son ricos en grasas saturadas, azúcares y sal y, por tanto, nada saludables. Los productos ricos en este tipo de ingredientes van a provocarnos un desequilibrio de nuestra microbiota intestinal que se relaciona no solo con un aumento del peso, sino también con hinchazón abdominal, malas digestiones, flatulencias, estreñimiento e incluso diarrea.

Para evitar este tipo de situaciones, es necesario, no perder de vista los siguientes hábitos cotidianos.

Recomendaciones para unas vacaciones saludables

– Basar el menú en platos ligeros y variados en los que las verduras sean los ingredientes principales.

– Hacer cinco comidas diarias comiendo en cantidades controladas y con una frecuencia de entre 3-4 horas para activar el metabolismo y evitar el hambre emocional.

Evitar los productos procesados dándole prioridad a alimentos de alto valor nutritivo: verdura, fruta, carne, pescado, huevo, legumbres y lácteos. Evitar salsas, fritos, precocinados y comida basura como mayonesas, patatas chips, pizzas o bollería industrial.

– Controlar la cantidad de aceite en las comidas: es aconsejable el uso en spray para una mejor dosificación pues, a pesar de sus beneficios, el aceite contiene una alta densidad calórica.

Por último, aunque para nada menos importante; tenemos que priorizar en esta época veraniega y de descanso el ejercicio. Y es que en verano, muchas personas dejan a un lado sus rutinas de deporte y gimnasio. Durante las vacaciones podemos modificarlas en forma de paseos o caminatas por la playa o el campo pero, de ninguna de las formas, debemos dejar de realizar algún tipo de actividad física.

Si sumamos aumento de ingesta de alimentos altamente calóricos y disminución de la actividad física, nos encontraremos, inevitablemente, a la vuelta de las vacaciones con que formaremos parte de las estadísticas que indican que el 60% de los españoles aumentan su peso entre tres y cinco kilos durante sus vacaciones estivales

El verano es tiempo de disfrutar pero no por ello de descuidarse. Aprovecha para cuidarte un poco más. Tu cuerpo con el tiempo te lo agradecerá.

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