¿Se debe comer de todo?

Se debe comer de todo recomendaciones

Durante muchos años hemos podido escuchar la conocida frase “hay que comer de todo”. Se la hemos escuchado a nuestras abuelas y madres pero también a profesionales del mundo de la nutrición y la salud. Sin embargo, ¿es cierto que se debe comer de todo?

Debemos entender que, dicha recomendación, proviene de una época en la que no existía una oferta de productos como la actual. Se empezó a promover en los años 80 y, con ello, se pretendía difundir la idea de tener una dieta en la que incluir todos los grupos de alimentos que componen la pirámide nutricional. Es decir: cereales y legumbres, verduras, hortalizas y frutas; pescados, carne y huevos, lácteos y grasas. 

Hasta ahí nada que objetar. La complicación surge a partir de que la industria alimentaria, con el objetivo de aumentar sus ventas, intenta colocar cada uno de sus productos en esos grupos de alimentos, a priori necesarios. Y es a través de los alimentos ultraprocesados como empezamos a dejar de comer de forma saludable.

Cuando cualquiera de los alimentos que se incluyen en los grupos anteriormente citados se convierten en un producto ultraprocesado, éste deja de ser automáticamente un alimento tal y como debemos entenderlo. Estos productos son preparaciones industriales comestibles elaboradas a partir de sustancias derivadas de otros alimentos. No pueden considerarse alimentos. Tan sólo son una larga lista de ingredientes, de dudosa calidad y valor nutricional.

Y es que cuando un producto contiene más de tres ingredientes en su composición, éste ya se puede considerar producto ultraprocesado. 

Este tipo de productos están asociados a una alta densidad calórica y a una baja calidad nutricional. El 32% de las calorías ingeridas por los españoles provienen de productos ultraprocesados. Por tanto, la idea de que comer de todo está bien, pero puede ser una excusa para comer lo que queramos, sea o no saludable. Y cuanto más variemos nuestra dieta, mayor será el riesgo de que consumamos demasiados productos superfluos.

“Comer de todo” nos lleva, lo queramos o no, a un menor consumo de alimentos frescos. Por tanto, tenemos que desterrar la falsa idea de que podemos comer de todo. Al menos no debemos.

En este sentido, si tienes interés por mantener una dieta sana, variada y equilibrada, te propongo algunas pautas a seguir:

  • Seguir una dieta nutritiva basada en una variedad de alimentos en su estado natural.
  • Reducir el consumo de alimentos procesados: bollería, alimentos precocinados que contienen un exceso de azúcar entre sus ingredientes.
  • Prestar atención al etiquetado nutricional.
  • Basar nuestra alimentación diaria en alimentos frescos, principalmente frutas y verduras, legumbres, cereales, huevos, pescado y carnes magras.
  • Sustituir el deseo de tomar productos dulces por opciones mucho más sanas: frutos secos, lácteos y fruta. Dejar sólo para ocasiones muy esporádicas ese pequeño capricho dulce.
  • Reducir al máximo la cantidad de azúcar diaria evitando las bebidas azucaradas como refrescos y zumos comerciales.

Esperamos que estas recomendaciones os ayuden a seguir una alimentación saludable. 

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