Cocina de aprovechamiento: fin al desperdicio alimenticio

Cocina de aprovechamiento: desperdicio alimenticio

Un tercio de los alimentos que se producen en el mundo, es decir unos 1.300 millones de toneladas anuales, van a parar a la basura. En el caso de España, tiramos 7,7 millones de toneladas de alimentos al año. Estos datos de la FAO, son realmente escandalosos en un mundo en el que mil millones de personas pasan hambre. Y la cifra de este desperdicio alimenticio no para de aumentar año tras año. Una de las acciones que podemos llevar a cabo para acabar con el desperdicio alimenticio es la cocina de aprovechamiento. ¿La conoces?

Se producen alimentos de sobra para alimentar a toda la población que el planeta alberga en la actualidad. Sin embargo, los alimentos no llegan a todas las personas.

Son muchas las causas por las que se produce una pérdida masiva de alimentos. Desde la producción ganadera y agrícola hasta que los alimentos llegan a nuestras despensas y frigoríficos, van generándose mermas de alimentos. Son pérdidas que se producen como resultado de:

  • Malas cosechas
  • Problemas en la recolección
  • Almacenamiento o transporte indebido, etc.

Pero en muchas ocasiones, los alimentos dejan de considerarse óptimos por cuestiones puramente estéticas al tener tamaño, forma o color irregular. Se eliminan simplemente por no responder a los cánones estéticos que también hemos trasladado a los alimentos que ponemos en nuestras mesas.

Otra forma de desperdiciar los alimentos se produce en las empresas de restauración, cuyos alimentos sobrantes en buen estado van a parar a la basura. Sin embargo, por razones de higiene, dichos alimentos no pueden ser donados.

Y por supuesto, en nuestras casas, los alimentos caducados, forman parte de la basura que tiramos a diario.

Debemos ser conscientes de que la producción de alimentos que van a ser desaprovechados son un desperdicio también de recursos naturales, sobreexplotación del suelo o despilfarro del agua; un bien cada vez más escaso. Esto está provocando efectos devastadores en el medio ambiente como son las emisiones de gases que provocan el efecto invernadero.

Todo este sinsentido tenemos la obligación de pararlo. Nuestro planeta tiene unos recursos ilimitados. Y nosotros no somos los únicos que vamos a pasar por él. Tenemos la obligación, por un lado, de compartir con aquellos que no pueden acceder a la alimentación de forma digna. Y también tenemos la obligación de dejar un planeta sin los recursos exhaustos para las próximas generaciones.

Ya existen asociaciones sin ánimo de lucro que realizan una labor encomiable en este sentido, como es el Banco de Alimentos. Y otras muchas que se plantean la forma de distribuir alimentos que se encuentran en buen estado para que no vayan a la basura.

Nosotros también podemos colaborar en estas acciones y en pequeñas acciones diarias en casa. Nuestras abuelas eran unas expertas a la hora de aprovechar alimentos. La cocina de aprovechamiento es una de las formar de poner fin al desperdicio alimenticio y de esta salieron grandes inventos como las croquetas, la ropavieja, pudins de pan…

Miles de formas de hacer que los alimentos sigan cumpliendo su función de alimentar. No convirtamos los alimentos en un objeto más de consumismo y démosle el valor que realmente tiene en un mundo que tanto lo necesita.


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