Aumento de peso causado por la menopausia: cómo evitarlo

Aumento de peso causado por la menopausia y cómo evitarlo

La menopausia es una de las etapas críticas en la vida de las mujeres. Es un momento en el que se producen unos importantes cambios fisiológicos, psíquicos, físicos y emocionales. Uno de los efectos de la menopausia es el aumento de peso y vamos a decirte cómo evitarlo.

Como media, durante la menopausia, se aumenta de 5 a 10kg con respecto al peso habitual que hemos mantenido a lo largo de nuestra vida adulta. Este aumento inesperado de peso puede llegar a convertirse en un auténtico enemigo al que, con frecuencia, no somos capaces de vencer.

Causas del aumento de peso durante la menopausia

El aumento de peso en esta etapa de la vida de la mujer tiene múltiples causas; relacionadas principalmente con una disminución de los estrógenos tras la desaparición de la menstruación.

Sin embargo, también hay otros elementos que condicionan este aumento de peso durante la menopausia:

  • Disminución del gasto energético que se produce con la edad.
  • Aumento de la ingesta -especialmente de alimentos ricos en grasas y azúcares simples-
  • Falta de insulinorresistencia también asociada a la edad
  • Disminución de la actividad física.

Todo ello nos lleva a acumular más energía de la que podemos gastar a diario. Como consecuencia, se produce un aumento de grasa visceral que deriva en alteraciones en nuestro metabolismo. Esto puede conducirnos al desarrollo de diabetes tipo 2, hipertensión arterial, dislipemias y problemas cardiovasculares.

Una vez identificadas las causas que llevan a un aumento de peso en la menopausia, vamos a ver cómo evitarlo.

Cómo minimizar el aumento de peso a causa de la menopausia

Puesto que la menopausia está asociada a la reducción del gasto energético, la estrategia para vencer este fantasma del aumento de peso pasa, fundamentalmente, por dos acciones:

  • Aumento del ejercicio físico.
  • Disminución de la ingesta calórica.

En cuanto al ejercicio físico, además de ayudar a reducir la adiposidad visceral y el riesgo cardiovascular, ayuda a prevenir la osteoporosis (una de las consecuencias de la etapa de la menopausia).

Respecto a la disminución de la ingesta calórica, ha de ser, fundamentalmente, limitando el consumo de azúcares simples, principalmente evitando bollería y alimentos precocinados. También debemos reducir el consumo de grasa, principalmente las saturadas, que mayoritariamente también proceden de los alimentos antes citados, así como de embutidos y carnes más grasas.

Además de todo ello, es recomendable priorizar el consumo de verduras tanto en almuerzos y cenas como plato principal de cada comida. Las formas de elaboración han de ser principalmente al vapor, microondas, salteadas, etc.

Debemos tomar unas dos piezas de fruta al día. También es importante aumentar la ingesta diaria de calcio: unos dos vasos de leche diaria desnatada o semidesnatada enriquecidas con calcio y vitamina D. Recomendamos consumir, al menos dos veces en semana, pescados azules con alto contenido en Omega 3. Las carnes preferentemente han de ser carnes blancas: pollo, pavo, conejo.

Por último y como medida en general, debemos disminuir la cantidad de comida que pongamos en nuestro plato. Con el paso de los años nuestro cuerpo no responde de igual modo a nuestros hábitos y costumbres.

La menopausia es una nueva etapa a la que debemos dar la bienvenida y aceptar como una oportunidad para velar por nuestra salud.

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