Alimentación frente al COVID-19

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En pocos días se cumplirá un año del inicio de esta pandemia que ha puesto “patas arriba” nuestra vida. Aunque se avanza en el conocimiento de esta terrible enfermedad, aún queda mucho por descubrir. De lo que no cabe duda es del importante papel que juega nuestra alimentación frente al Covid-19.

Ningún alimento o complemento nutricional puede prevenir o curar el Covid-19 pero sí que es cierto que una buena alimentación puede ayudar a mantener nuestro sistema inmune en un estado óptimo. Y es que lo que comemos y bebemos puede afectar a la capacidad de nuestro organismo a combatir y prevenir las infecciones. 

Gran parte de los estudios realizados hasta ahora demuestran también que patologías relacionadas con la alimentación agravan la situación de un paciente con esta enfermedad. En concreto, el 80% de los pacientes que han tenido las formas más graves de la infección por Covid-19 eran pacientes obesos. Por ello, es especialmente importante, en estos tiempos, mantenernos en un peso saludable.

Que sea un periodo complicado para perder peso no quiere decir que sea imposible. Lo primero que tenemos que plantearnos es cuántas comidas al día hacer. Lo recomendable son cinco comidas. Evidentemente, no todas pueden tener el mismo valor calórico pero todas tienen su importancia y es recomendable hacer una toma cada dos o tres horas. 

También debemos plantearnos qué debemos comer de forma cotidiana y qué no. Pues bien, desde aquí os propongo cómo organizar un menú diario dentro de las posibilidades de cada uno. 

Cómo organizar un menú diario: Alimentación frente al COVID-19

Las principales comidas deben ser desayuno, almuerzo y cena.

  • En el desayuno incluiremos un vaso de leche o yogurt, preferentemente desnatado, con cereales integrales; sin azúcares o un poco de pan con aceite de oliva o aguacate y una pieza de fruta entera.
  • El almuerzo debe incluir como plato principal verdura al vapor, al horno, salteada, etc. y un alimento proteico, además de una pieza de fruta. Como ejemplo puede ser: pisto con huevo y una manzana; menestra con pollo a la plancha y piña; merluza a la plancha con alcachofas y una naranja… las posibilidades son infinitas. Un día a la semana se deben incluir legumbres junto con una ensalada y una pieza de fruta. La pasta y el arroz debemos consumirlos mucho más esporádicamente.
  • Respecto a la cena, al igual que los almuerzos, deben incluir un plato de verduras y algo de proteína; una crema de verduras, un trozo de queso o una tortilla francesa con un yogurt desnatado de postre pueden ser una cena perfecta. 

Si queremos tomar algo a media mañana o a media tarde, incluiremos alimentos de bajo valor calórico: un lácteo desnatado, palitos de zanahoria, apio, manzana, pepinillos en vinagre. Debemos evitar cualquier tipo de aperitivos.

Por último, es fundamental evitar alimentos precocinados y procesados, que normalmente son muy calóricos y de bajo perfil nutricional.

Te animo a que sigas estas recomendaciones para que cuando todo esto pase, que pasará, nos veamos más sanos y en nuestro peso saludable.

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